Hay muchas colegialas que pasados los primeros meses de universidad, se quedan sin dinero para seguir pagando el alquiler de la habitación en la que están alojadas. En ese momento, los caseros se aprovechan para amenazarlas con practicar sexo duro con ellos, o mandarlas de patitas a la calle. Rebeca Linares prefiere el sexo duro.