Qué mamadas más ricas me hacía esta polaca cuando eramos novios. Las recuerdo con mucho cariño y lo bien que me sentaban. Unas mamadas formidables, que seguramente aprendería a hacerlas en su país con la cantidad de tíos que se follaría allí antes de venir al nuestro. Me dejaba la polla destrozada de tanto chupar.






