Colocar la cámara fija en uno de los lugares de la habitación del hotel y luego follarse en la cama a las asiáticas diciéndoles que saluden a la cámara y que sonrían es el sueño de este tío. Y dicho y hecho, es su sueño, se lo propone y lo cumple. Lo mejor que podía hacer es grabar sus polvos caseros.






