Estas dos maduras tenían muchas ganas de comer pollas y cuando se vieron que las dos juntas tenían que luchar por la mía, se peleaban por ver cuál de las dos follaba mejor y cuál me la comía con mas avaricia. Parecía que las dos luchaban por ser la mejor en la cama para que me quedara con ella, cuando yo estaba encantado de follarme a las dos a la vez.