El desorden y el caos reinan en los dormitorios de las chicas cuando se están preparando para una sesión de fotos.
Toda la ropa que se están probando para hacerse las fotos eróticas aparece tirada por el suelo (mini faldas, braguitas, tops, sujetadores y tangas), la cama llena de arrugas de tumbarse para salir por la webcam y la mesa de trabajo llena de pintalabios, rimel y cremas hidratantes.







